Amari Cooper, la chispa adecuada en dallas

Su llegada convirtió a los Cowboys en contendientes.

Cuando los Vaqueros enviaron una selección de primera ronda de Draft a Oakland, a cambio de Amari Cooper, la lluvia de críticas no se hizo esperar.

Y era lógico. Dallas estaba canjeando un pick valioso a cambio de un receptor que, tras nueve semanas, había registrado 22 recepciones, 280 yardas y una anotación. 

Sin embargo, los Jones vieron algo que el resto del mundo no: el ingrediente que faltaba para fortalecer su ofensiva y hacer que Dak Prescott luciera.

Lo dijeron en su momento, y ahora tienen los argumentos para presumir un irrefutable “se los dijimos”: luego de seis semanas con los Boys, Cooper tiene 40 recepciones, 642 yardas y seis touchdowns. 

Pero no sólo han mejorado sus números personales, sino que también ha provocado una sustancial mejoría en Prescott.

Dak Sin Cooper
3 ganados, 4 perdidos: 62% de pases completos; 1,417 yardas; 8 TDs y 4 INTs; 87,4 de QB rating.

Dak Con Cooper
5 ganados, 1 perdido: 74.1% de pases completos; 1,714 yardas; 9 TDs y 3 INTs; 105.7 de QB rating.

Dallas (8-5) ahora tiene una racha de cinco victorias consecutivas y está a un solo triunfo de amarrar el título de la NFC Este; es decir, su pase a playoffs.

Y si a esto le sumamos a un tal Ezekiel Elliott y a una defensa que ha demostrado ser capaz de competir mano a mano con las mejores ofensivas de la Liga (Hola, Drew Brees), no sería descabellado poner a los Vaqueros como el ‘caballo negro’ de la Conferencia Nacional.